martes, 30 de agosto de 2016

Aniversario del exilio

Hoy hace dos años que vivo en Bragado. El 13 de abril de 2014 me mudé oficialmente para empezar por fin nuestra vida juntos, sin más distancias ni esperas eternas. 
Pero cambiar de domicilio no era suficiente y a las 48hs de llegar (con la ropa aun en la valija) nos enteramos que Rafa estaba en camino. Entonces supe que no sólo empezaba una nueva vida “lejos” de casa, también habíamos empezado a formar nuestra familia.
Miento si digo que fue fácil, que todo “fluyó”, que mi adaptación fue inmediata. No. Mil veces extrañé, mil veces desee estar en capital con mi familia, con mis amigas, ir todos los días a la oficina, hasta pensar en el subte me daba nostalgia. Encima a la adaptación se le sumaron las náuseas y la ansiedad del embarazo. Entonces iba directo a decirle a Pabli “nos volvemos mañana" “nunca me voy a acostumbrar” “yo soy más de capital”. Pero él nunca dudó. Siempre apostó por este proyecto y con toda la paciencia del mundo me pedía más tiempo y tranquilidad. Que el árbol no me impidiera ver el bosque.
Y tenía tanta razón, porque los días difíciles fueron pasando, y me fui adaptando al exceso de verde, a no necesitar nada del supermercado entre las 13 y las 17hs, hasta me adapté a que cada lluvia parezca un tornado (con el miedo que me daban las tormentas). De a poquito me fui enamorando de esta vida, de nuestra vida. Porque tiene cosas maravillosas como irme cada noche a dormir escuchando grillitos, como enseñarle a Rafa a saludar a los caballos que viven al lado de casa y explicarle que los escarabajos no son para comer, como trabajar viendo una vaca pastar en la puerta de casa. Y porque fundamentalmente acá estoy con mis dos personas favoritas y eso ya es más que suficiente para convertirse en mi lugar en el mundo.
Gracias Pablo Barros. Gracias por ser incondicional en este proceso de "adaptación", siempre tan positivo y confiado. Por aguantar mis ataques de Capital Federal, mis antojos de cemento. Gracias por encontrar siempre la manera de hacerme reír. Aunque a veces me quiera poner seria, vos siempre me ganás. Te amo.

13 de abril 2014




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